Ábrete corazón a la belleza de Dios!
Effetá percibe su canto de amor!
Effetá percibe su canto de amor!
Que se abran mis oídos y escuche
el canto inefable de su misericordia.
Que los acordes de mi guitarra,
trinen y llamen a su puerta sagrada.
Que mi voz suplique como Bartimeo
y mis manos tañan como David.
Que mis notas besen su silente cruz,
aún en las pruebas o en el dolor.
Que mi humilde y pasajero canto,
sea un “gracias” a su Cántico Nuevo.
Y que aún después de cantar,
el corazón vibre, su música de amor!
Juan
